Editorial – PASO a PASO

Jorge Makarz, Federico Montero y equipo de Iniciativa

Este domingo se votan por primera vez las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ante un escenario en el que, a pesar de los intentos de la oposición por presentar lo contrario, se descuenta el triunfo, a nivel nacional, de Cristina Fernández de Kirchner. Como lo decíamos días atrás (ver “Salvamos los trapos” Elecciones en Capital y proceso político nacional), el domingo nos encontramos ante el desafío de capitalizar electoralmente el ciclo de ascenso político del gobierno y mostrar el verdadero estado de la correlación de fuerzas políticas a nivel nacional.

Finalizando los que seguramente serán sus primeros 4 años de gobierno, Cristina Fernández de Kirchner ha impulsado grandes transformaciones que significaron la profundización del modelo de desarrollo con inclusión iniciado por Néstor Kirchner en 2003. Medidas como la estatización de los fondos de pensiones, la nacionalización de Aerolíneas Argentinas, la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la implementación de la Asignación Universal por Hijo, entre otras tantas; hubieran hecho prever un discurso de campaña con un único énfasis en los logros de su gestión. Pero no solo hubo eso. La Presidenta cerró su campaña haciendo hincapié en “lo que está por venir”. En un llamado a la madurez política, también envió un mensaje a la oposición política al decirles que “apoyen lo que está bien y ayuden a corregir los errores”. Ante un mundo que se enfrenta a fuertes demandas sociales, Cristina Fernández de Kirchner mostró estar decidida a asumir el liderazgo frente a los que llamó “tiempos de turbulencia”.

Frente a este escenario de crispación social mundial, la oposición se ha mostrado incapaz de interpretar los cambios políticos, sociales y económicos que se avecinan en el mundo. No están a la altura de asumir la dirección de un país que ya demostró poder enfrentar la crisis económica internacional a contramano de las recetas recesivas que se imponen en EEUU y Europa. La acumulación de reservas y el des-endeudamiento se constituyen como logros del Gobierno Nacional que permiten aplicar políticas anti-cíclicas y defender el empleo. Esto es lo que se pone en juego en este proceso electoral a nivel nacional.

Párrafo aparte requiere el debut de las PASO, mecanismo institucional creado a partir de la reforma política impulsada por el Gobierno Nacional con la intención de permitir la participación ciudadana en la designación de los candidatos a los diferentes cargos electivos nacionales. Si bien su estreno se dará ante una mayoría de candidaturas establecidas de antemano, esto no desdibuja la importancia de las PASO, en línea con lo que significó la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Se trata de medidas democratizantes, orientadas a profundizar los canales de participación existentes. No es menor el hecho de que, a raíz de la reforma política, los diferentes partidos pudieran acceder a espacios de difusión gratuitos en todos los medios de comunicación impensados en elecciones anteriores. La visibilidad que han tenido las diferentes fuerzas políticas durante el transcurso de esta campaña hacia las PASO dan cuenta de un esfuerzo único en el mundo por fortalecer a los partidos políticos. Se trata de una iniciativa que buscar hacerle frente a la tendencia global de imposición mediática de candidatos “outsiders”, que excluye a quienes no pueden acceder a los recursos económicos necesarios financiar las cada vez más costosas campañas políticas.

Desde Iniciativa convocamos a participar con entusiasmo de las PASO. La recuperación de la militancia es otro de los legados de Néstor Kirchner. La fórmula Cristina Fernández de Kirchner – Amado Boudou expresa la continuidad de un proyecto nacional y popular que desde 2003 se planteó una Argentina inclusiva. Necesitamos de los próximos 4 años para profundizar el rol del Estado como árbitro de las relaciones sociales, para que la política siga siendo un instrumento de cambio social, para que la economía sea una herramienta que permita una sociedad más desarrollada, igualitaria e inclusiva y para que el país mantenga relaciones con el mundo desde una postura autónoma, favoreciendo la integración entre los pueblos de América Latina. Por todo esto, este domingo votemos a Cristina.