Esos locos bajitos: Impresiones y comentarios sobre la campaña en Capital

Por Tatiana Hirschhorn*

Mediodía de invierno en San Telmo. Faltan tan sólo cuatro días para las elecciones a Jefe de Gobierno, Legisladores y Comuneros en la Ciudad de Buenos Aires. Camino con compañeros. Mientras esperamos que el semáforo nos habilite el paso un grupo de jóvenes se acerca. Están vestidos con camperas amarillas y unas vistosas mochilas cuadriculadas. Llevan en sus cabezas unos cartelitos que remiten a qué están pensando y dicen “Yo lo voto”. Look PRO; fetichismo mediante. Ríen y conversan entre ellos. Pregunto a una de las chicas que conforman el grupo si realmente está convencida, si cree en Macri o si, por el contrario, se trata simplemente de un trabajo. Me responde que es “militante” y que está convencida que Mauricio Macri es la mejor opción para nuestra ciudad. Me sugiere la posibilidad de convencerme. Iniciamos un diálogo mientras caminamos e intercambiamos visiones e impresiones.

El grupo no anuncia propuestas pero sí promesas electorales. Cuando llegamos al búnker me invitan a pasar para continuar discutiendo. Insisten en que pase y dejan abierta la propuesta para otra oportunidad. Una de mis compañeras saca su celular, pronta a retratar el momento en que me detuve al lado de la casa amarilla. Uno de los jóvenes PRO corre a abrazarme y el momento queda inmortalizado y cristalizado en una fotografía.

El suceso quedará rondando en mi cabeza durante unos días hasta que encuentro la respuesta a tamaño entusiasmo. Ahora sí, todo es claro y preciso. Es evidente que la susodicha foto es producto inmediato del proceso que viene desarrollándose en nuestro país desde el año 2003. La juventud y la política. La vuelta de la juventud gloriosa. La discusión inminente e incipiente en todos los ámbitos. Ese logro es consecuencia directa de este proyecto nacional popular y democrático. Democrático y plural; donde todos tenemos la posibilidad de expresar y militar nuestras ideas. Algunos desoyen las oportunidades, como el caso del mismísimo Macri que estuvo ausente del debate previo a las elecciones realizado en el marco del ciclo llamado “Propuestas para la Ciudad en la UBA”.

La propaganda en las calles también ha sido un escenario para que expresemos nuestras ideas. Prácticamente la totalidad de los afiches del PRO tienen una consigna agregada por el público. Eso es participación, ¿no? Efectivamente, Mauricio Macri ha logrado que la gente quiera participar y expresar su disconformidad. He visto personas con un marcador en su cartera/morral/portafolio/bolso/mochila que están prestas a expresar sus ideas en cuanto cartel amarillo avizoran en la vía pública. Esto es participación ciudadana, sin dudas. Seguramente Maurizio no contempló en ningún momento tanta popularidad. Su propaganda, dirigida exclusivamente a ciertos sectores sociales ha logrado la plena integración de la ciudadanía.

Este domingo deberemos expresar nuestra voluntad popular en el acto eleccionario. Involucrarnos. Participar. Ser. El modelo que resulte de dicha elección será producto de la profundización del modelo democrático. Estamos haciendo historia, hoy, ahora, en el presente.

* Abogada.