“NO ES LO MISMO” Por: Jorge Makarz, Nicolás Salerno Ercolani y Roberto Hilson Foot.

Quienes somos hombres y mujeres dirigentes y militantes del FPV en la ciudad de Buenos Aires, hicimos campaña y votamos por Mariano Recalde como candidato a Jefe de Gobierno, absolutamente convencidos que llevamos adelante la mejor propuesta política para nuestra Ciudad en las elecciones del 5 de julio. Seguimos creyendo en nuestros dirigentes y nuestras ideas, lamentando y haciéndonos cargo que no hemos sido capaces de que los porteños/as nos acompañen de forma mayoritaria en las urnas. Somos conscientes que el resultado determina una segunda vuelta entre las dos opciones más votadas y creemos que no podemos ser indiferentes frente a este escenario.

Repetimos lo que hemos afirmado en la campaña: en nuestra Ciudad  se enfrentan dos modelos absolutamente diferentes. Durante todo este proceso de doce años, el FPV de la mano de Néstor y luego de Cristina, han construido un modelo de crecimiento con inclusión, de ampliación de derechos que ha beneficiado al conjunto de los argentinos. El macrismo es lo contrario, su política ha llevado a la Ciudad al aislamiento y endeudamiento indiscriminado, privándola de poder resolver problemas estructurales, con una mirada elitista, tecnocrática, con una gestión ineficiente que perjudica al conjunto de los porteños/as. El macrismo es la expresión política de las corporaciones, su proyecto revestido de cambio es conservador. El espacio político que postula a Martín Lousteau no tiene un proyecto definido a nivel nacional, su ambigüedad política e ideológica es notoria (pero tampoco dista mucho de la de algunos dirigentes que componen nuestro espacio) su propuesta para la Ciudad es discutible en muchos aspectos.

A pesar de todo, sabemos que el resultado del 19 de julio no da igual, no es lo mismo que gane uno u otro. La victoria del macrismo es la continuidad lisa y llana de un proyecto expulsivo, elitista y discriminatorio en la Ciudad. Pero sobre todas las cosas, forma parte de  la plataforma desde la cual la derecha intentará posicionarse para mostrarse como posible ganador en las elecciones nacionales a presidente del 9 de agosto. No es casual que la Dra. Carriò impulsora del acuerdo con el PRO (con una parte del radicalismo porteño), hayan querido que Losteau desistiese de ir al balotaje para no debilitar las posibilidades electorales de Macri. Eso no representa lo mismo para el futuro del pueblo argentino. Por todo ello, entendemos que debemos acompañar con nuestro voto a Lousteau. Sin abandonar nuestras convicciones, conociendo la enorme diferencia de miradas entre nosotros y su propuesta, pero sabiendo de la dimensión de la disputa y la responsabilidad que nos cabe. Desde la reafirmación de nuestro proyecto, nuestras ideas y nuestros dirigentes, nos dirigimos fraternalmente a nuestros compañeros y votantes para discutir este posicionamiento.