“Grecia: ¿los neoliberales son imbéciles?” Por Miguel Angel García.

Agarran un pais moderadamente próspero, y convencen a los gobernantes para que reduzcan los salarios, eliminen los servicios públicos gratuitos de cualquier tipo, saquen toda protección a la industria, etc. Las masas no pueden comprar, ni los empresarios vender. Pero llegan los bancos al salvataje, con créditos ilimitados al consumo. La rueda gira, hasta que el país no puede pagar las deudas, y entra en crisis. Al llegar a este punto el neoliberalismo se esmera: hace que el Estado contraiga fuertes nuevas deudas para salvar a los bancos, y lo obliga a que aplique más de la misma medicina para pagar las nuevas y viejas deudas. Es el desastre final.

La hipótesis de la imbecilidad parece confirmada: un médico que mata al paciente para curar su enfermedad, un mecánico que repara el carburador, pero como efecto colateral destruye el automóvil. Pero yo no creo en la tontería del gran capital y las mayores potencias; creo que aquí hay gato encerrado.

¿Y si los efectos colaterales dañinos fueran el verdadero objetivo del neoliberalismo? Una ideología política y no económica, destinada: (a) a restituír a los capitalistas el poder sobre los trabajadores; (b) a consolidar el poder del gran capital multinacional sobre los pequeños capitales nacionales; (c) a desarrollar un nuevo tipo de imperialismo sin imperios, mediante una alianza entre las multinacionales y un pequeño grupo de Estados subordinados, en la tabla rasa de la destrucción de todos los otros Estados.

Una revolución conservadora que destruye el equilibrio en la lucha de clases simbolizado por el Estado Social, y abre un nuevo período histórico de hegemonía total del capital. Todo ello sin guerras generales y sin movimientos revolucionarios que conmuevan la sociedad (guerras locales sí, tantas, son la consecuencia final obligada para las víctimas).

Pero también es posible que todo lo anterior sea una fantasía paranoica, y que los neoliberales sean efectivamente imbéciles.