CONDICIONANTES DEMOGRÁFICOS PARA UNA POLÍTICA DE VIVIENDA EN LA C.A.B.A. Por Roberto Hilson Foot.

Poder analizar y proponer una política en materia de tierra, vivienda y hábitat demanda una consideración hacia los condicionantes demográficos. Es necesario poder tener alguna precisión sobre dinámicas de población para poder dar una respuesta adecuada a las demandas del distrito que se encuentra en una curiosa situación de no tener una gran presión demográfica pero aquejada por una incapacidad política para dar cuenta del problema de la vivienda sin lograr articular una política que beneficie a los porteños en materia de primera vivienda, alquileres o las problemáticas asociadas a las villas. La incapacidad y subordinación de la política del gobierno de la CABA durante la gestión del PRO a los intereses corporativos  y a las especulaciones inmobiliarias han hecho imposible la solución del problema, que por la inacción del Ingeniero Macri  comienza a tornarse en una problemática creciente y que el paso del tiempo hará de mas difícil resolución.
Por ello entendemos que es necesario contar con una base de datos demográficos de la CABA que puedan fundamentar una comprensión asociada con el deseo de pensar una ciudad inclusiva y no expulsiva y segregada como plantea el PRO.

1. INFORMACIÓN CENSAL: POBLACIÓN DE LA CABA (INDEC).

1895: 663.854

1914: 1.575.814

1947: 2.981.043
1960: 2.966.634

1970: 2.972.453

1980: 2.922.829

1991: 2.965.403

2001: 2.768.772

2010: 2.890.151

Fue a partir de la década del 40 del siglo XX que la ciudad de Buenos Aires denominada como Capital Federal o CABA, llegó a una población cercana a los 3.000.000 de personas lo cual brinda un dato decisivo para el diseño de políticas de tierra, hábitat y vivienda, y es que en términos de población prima una notable estabilidad demográfica en las últimas siete décadas. No hay etiología posible ni diseño político de soluciones que pueda ignorar como primer dato la estabilidad demográfica de la ciudad de Buenos Aires.
Desde el censo de 1947 la variación ha sido menor al 7% y el rango de población es notablemente pequeño entre el mínimo en 2001 con 2.768.772 y el máximo en 1947 con 2.981.043 lo que resulta en una diferencia de 212.271 habitantes a lo largo de 63 años.
Hay períodos inter-censales con tasas negativas de crecimiento como ocurrió por ejemplo entre 1947 y 1960 en que la ciudad perdió 14.409 habitantes o entre los censos de 1970 y 1980 con una disminución de 49.624 habitantes.
Parala Capital Federal-Ciudad Autónoma de Buenos Aires la tasa de crecimiento llegó  a su punto de inflexión en la década de 1950 pues desde entonces la tasa de crecimiento de la población permaneció en valores cercanos a los de crecimiento nulo.

    Entre los censos de 2001 y 2010 la población de la ciudad creció a un promedio anual muy bajo de 4,5 personas cada 1.000 habitantes. Esto implica que es posible el desarrollo de políticas de vivienda que den soluciones habitacionales con planificación del hábitat para toda la población pues estamos certificando que la población apenas crece lo que debería facilitar la resolución del problema. Sin embargo el gobierno del PRO enmarcado en una ideología neoliberal que implica subordinar el accionar política a los intereses dominantes del mercado no logra articular una política en materia de vivienda incumpliendo entre otras cosas con los presupuestos para el IVC.

2. PARTICIPACIÓN RELATIVA DE LA CAPITAL FEDERAL-CABA EN LA POBLACIÓN DEL AMBA.

1895: 84,9% era la participación relativa de la Capital Federal-CABA en la población del total del AMBA.

1914: 77,4%

1947: 63,1%

1960: 44,0%

1970: 35,6%

1980: 29,3%

1991: 27,1%

2001: 24,2%

2010: 22,5%

La población de la Capital Federal-CABA fue a lo largo del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX  mayor que la población del Gran Buenos Aires. Pero en la década del 50 hubo un crecimiento mayor del GBA por lo que por primera vez en el censo de 1960 se contabilizó una mayor cantidad de personas viviendo en los partidos del GBA (56%) que en el distrito federal (44%).
Se observa una tendencia a lo largo del siglo XX de mayor participación de la población del Gran Buenos Aires-Conurbano sobre el total del aglomerado, es decir, sobre los valores totales de la ciudad entendida como AMBA. Esta tendencia incide sobre todo en el aumento continuado a lo largo de los años sobre la demanda en transporte que permita la mayor cantidad de desplazamientos diarios desde los lugares de residencia hacia la CABA. Estos datos demográficos permiten una base conceptual para encarar la demanda creciente de transporte urbano de pasajeros para atender a los usuarios suburbanos (Commuters). Es notable como el gobierno del PRO ha tenido tanta dificultad en comprender que los problemas de servicios dependen de una comprensión ampliada que permita pensar las problemáticas del transporte en términos del AMBA con una mirada atenta a la coordinación y planificación.

3. PARTICIPACIÓN DE LA POBLACIÓN DE LA CABA EN EL TOTAL DEL PAÍS.

1895: 16,4%

1914: 19,9%

1947: 18,7%

1960: 14,8%

1970: 12,7%

1980: 10,4%

1991: 9,0%

2001: 7,6%

2010: 7,2%

La participación de la población de la Capital Federal-CABA en el total del país ha disminuido de forma continuada a lo largo del siglo XX, una tendencia que parece continuar en el siglo XXI.
Fue en la década de los 80´s que la proporción de habitantes de la CABA cayó por debajo del 10% de la población total del país lo que representaba una caída a la mitad del porcentaje de principios de siglo XX.
La estabilidad demográfica de la CABA es un dato que puede potencialmente facilitar el diseño e implementación de políticas de vivienda. Sin embargo el gobierno del PRO se ha mostrado impotente para dar cuenta de los mínimos aumentos sectoriales o territoriales de demanda habitacional en un contexto de inmensa estabilidad demográfica. El gobierno del Ingeniero Macri ha subordinado la acción del estado a los intereses inmobiliarios lo cual ha impedido resolver problemas relativamente pequeños por demanda de tierra y deterioro del hábitat de sectores de la población de la CABA y ha dificultado el acceso a la vivienda de los residentes en la ciudad. La parálisis casi absoluta en materia de inversión pública para la construcción de vivienda favorece el interés de los ofertantes y de los intereses inmobiliarios así como la falta de solución para las villas parece estar en línea con los intereses que especulan con el valor de la tierra. La inoperante política del Macrismo para atender a los intereses populares genera claros ganadores en los sectores corporativos y especuladores inmobiliarios pero impide la resolución de problemáticas que son de pequeño alcance pero que la política de Macri está permitiendo que crezcan  en detrimento de la calidad de vida de toda la población de la ciudad.

4. TASA DE NATALIDAD

1970-1979: 16,8 por cada mil habitantes. (1,68%).

1975-1979: 17,5 por mil.

1980-1984: 14,6 por mil.

1985-1989: 15,0 por mil.

1990-1994: 13,4 por mil.

1995-1999: 13,2 por mil.

2000-2004: 14,0 por mil.

Entendemos por tasa bruta de natalidad a la razón o proporción entre el número de nacidos vivos en la población de la CABA, durante un año y la población total en el mismo período.
    Por lo que la Tasa Bruta Anual de Natalidad = Nº de nacidos vivos registrados en la población de la CABA durante un año/ Población total x 1000.

b = B/p x 1000

b: tasa bruta de natalidad.
B: Nº total de nacimientos en un año.
p: Población total.

La tasa de natalidad ha seguido una tendencia declinante en las últimas dos generaciones y si en 1975 era de 18,8%, en 1986 descendía a 15,4% y para 1999 era de apenas 13,5%. Estas bajas tasas de natalidad permiten a cualquier gobierno poder planificar  una respuesta a demandas futuras de vivienda en tanto exista vocación política, lo cual no se percibe en la gestión del PRO que subordina la acción del estado a los intereses inmobiliarios. Una tasa tan baja implica una mínima presión demográfica sobre la demanda de vivienda por lo que no es el aumento de población el que impide poder dar una solución habitacional a todos los habitantes de la ciudad.

En 2010 los nacidos vivos registrados en la CABAfueron 45.429. Las circunscripciones con mayor cantidad de nacimientos fueron la 22 con 4355 nacimientos, la 23 con 3273, la circunscripción 5 con 2333, la 17 con 2308 y la 18 con 2107 nacimientos. Las circunscripciones con menor cantidad de nacimientos fueron la 10 con 543y la 14 con 418. En cuanto a la comparación por barrios, en Monserrat se dio en el año 1999 un tasa de 23 nacimientos por cada mil habitantes, seguido por la Boca, con 18,9 y Pompeya-Soldati, con 19. En el extremo opuesto están Devoto, Villa Pueyrredón, Urquiza y Saavedra (ente el 10,2 y 10,7por mil).
Estos datos permiten inferir que el problema de la vivienda no sufre una presión intensa por crecimiento vegetativo. No es posible establecer ninguna relación entre crecimiento vegetativo y falta o dificultad de acceso a la vivienda. Es posible sin embargo considerar algunas particularidades en la tasa de natalidad propias de algunos sectores sociales. Recordemos sin embargo que debemos también considerar el componente migratorio al momento de determinar la población total y el potencial de demanda de viviendas así como la composición de las familias por ejemplo por el aumento en el número de familias monoparentales y la gran cantidad de unidades habitacionales destinadas a un solo propietario o inquilino además de la especulación inmobiliaria.  Dicho esto es pertinente remitirnos al primer informe en el que establecimos que la CABA prácticamente tiene su población estancada desde la década del 60. Las dificultades en la soluciones al problema de vivienda no pueden vincularse primordialmente con una causalidad demográfica.

5. TASA DE FECUNDIDAD

La tasa de fertilidad o de fecundidad que a veces se enuncia como la tasa global de fecundidad es el número promedio de hijos que nacerían por mujer, si todas las mujeres vivieran hasta el final de sus años fértiles y dieran a luz de acuerdo con la tasa de fecundidad promediada para cada edad.
De acuerdo con múltiples fuentes la tasa de la Argentina se encuentra por debajo del promedio mundial y ha rondado alrededor de 2,32 % un valor muy estable en los últimos años. Para la CABA el valor es inferior al nacional y en la última década ha oscilado entre 1,7 y 1,9% notándose un aumento en la edad promedio de las mujeres que tuvieron hijos desde los 28,5 años en la década de los 90 a un valor ligeramente por encima de los 29,5 años  desde 2004-2005.
Estos valores bajos nos permiten inferir una vez más que no hay un obstáculo demográfico para el desarrollo de políticas de vivienda, si hubiera voluntad política por parte del gobierno del PRO de gestionar políticas públicas no subordinadas a los intereses y especulaciones inmobiliarias. Una tasa baja de fecundidad implica que la mayor parte de las familias son pequeñas lo cual facilita la respuesta habitacional.

6. MORTALIDAD INFANTIL

La mortalidad infantil expresa la mortalidad de los menores de un año. Se distingue en general la mortalidad neonatal o sea la que se registra antes de los 27 días y la post-neonatal entre ese período hasta un año.

2003: 10,1%

2004: 8,5%

2005: 7,8%

2006: 7,9%

2007: 7,9%

2008: 7,3%

2009: 8,3%

2010: 6,7%

2011: 8,5%

2012: 8,1%

2013: 8,9%

Al observar estos números notamos que la gestión del Ingeniero M. Macri en materia de salud ha sido probablemente una de las peores de que se tenga memoria y estos datos estadísticos, son silenciados cual accionar de banda de mafiosos vinculados por pactos de silencio, por los medios oligopólicos de comunicación que prácticamente no informan acerca de este terrible deterioro que significa que la tendencia en los índices de mortalidad infantil en la CABA bajo la gestión del Ingeniero Mauricio Macri están aumentando. Luego de la crisis a la que nos llevó el neoliberalismo en 2001, se llegó a más del 10% en la mortalidad infantil en la ciudad pero desde entonces a lo largo de la primera década del siglo XXI  se logro reducirla a menos del 7%. Sin embargo cuando la falta de acción política por parte del PRO en materia de salud pública comenzó a notarse a partir de  2011 el índice comenzó a crecer en el marco de un país que durante las gestiones Kirchneristas logró reducir la tasa de mortalidad infantil a la mitad ubicándose entre los mejores resultados de América. La gestión privatista y neoliberal del Macrismo ha permitido un aumento en la mortalidad infantil lo que implica que por tres años consecutivos desde 2011 se ha ubicado por encima del 8% lo que se vincula con cierto deterioro del hábitat.
La mortalidad infantil en estos niveles no tiene sin embargo una incidencia directa en una política de viviendas aunque si reclama del ejecutivo de la ciudad, políticas de urbanización y de hábitat, conexión de servicios y salud pública preventiva, así como de inversión hospitalaria por parte del PRO. La complicidad de los medios de comunicación oligopólicos contribuye a ocultar y perpetuar la muerte evitable de miles de niños en la ciudad de mayores ingresos per cápita de América Latina.

7. DIVERSIDAD DE FAMILIAS Y HOGARES

Por último debemos mencionar algunas pautas socio-culturales que inciden sobre la conformación de las familias y por tanto sobre la demanda de viviendas. En nuestro país ha ido creciendo el porcentaje de familias monoparentales con un progenitor y uno o más hijos con un claro aumento en el predominio de jefes de familia femeninos. Entre 1980 y 2001 el crecimiento de este tipo de familias fue nada menos que de un 76%.

En la CABA casi un 30% de los hogares son unipersonales, lo cual con frecuencia se vincula con jóvenes y su primera vivienda pero también es una situación que involucra a muchas personas de más de 65 años pues la pirámide de población de la ciudad muestra que si a nivel país la proporción de personas de más de 65 años es de 10/11% en el caso de la CABA es de 17/18%.
Estos datos combinados implican  una mayor proporción de familias monoparentales y unipersonales que demandan una mayor cantidad de viviendas aunque la población total se mantenga estable con tasa de natalidad muy baja y casi nulo crecimiento vegetativo.
Otro elemento a tener en cuenta a la hora de planificar en materia de vivienda es el rango y la proporción en los tamaños de las familias con una particular atención hacia las familias numerosas que tienen requerimientos habitacionales específicos. Los hogares mas numerosos por zona de la CABA indica que en la ciudad el número oscila entre 2/2,1 personas por vivienda a 3,4/3,5% por vivienda con algunas zonas que pueden presentar condiciones de hacinamiento mayor en donde los promedios pueden superar las 4,5 personas por vivienda. La conclusión es que el componente demográfico no es la fuente de la incapacidad del gobierno de la CABA para solucionar los problemas de vivienda, la estabilidad demográfica constituye por el contrario un dato que debería facilitar la resolución del problema de la vivienda si mediaran políticas públicas, planificación y voluntad política de no convertir al gobierno de la ciudad en una herramienta de los intereses de los sectores dominantes de la economía. Es claro que el gobierno del PRO no puede pensar una política de vivienda, hábitat y desarrollo urbano inclusivo para los porteños y se ha convertido en parte del problema más que en una herramienta de soluciones.