Aldo Ferrer: “…, aquí el problema no es estar dentro o fuera del mundo… La cuestión es cómo está uno en el mundo, si en una posición subordinada, dependiente, o si se puede estar de pie, como un país soberano que negocia de manera equitativa con cualquier otro interés…” Intervención del reconocido economista, en la Asamblea Popular en la Universidad Nacional de Lanús – 26 de Julio del 2014.

Es oportuno tratar de entender la dimensión política de la economía. En un sentido profundo la economía  debe tener como finalidad emplear los recursos para el bienestar de la gente, tiene un objetivo social. Ese objetivo en este mundo moderno donde la realidad cambia  constantemente bajo el impacto de la ciencia, de las nuevas formas de producir, la nueva realidad internacional, uno de los requisitos es el Desarrollo.  El desarrollo  consiste en la capacidad de una sociedad de incorporar el conocimiento disponible, en un momento histórico, de  innovar, avanzar y transmitirlo a la producción de bienes y servicios y la organización del territorio. Por lo tanto en el mundo moderno no es posible el objetivo social de la economía, sin la condición del desarrollo económico, entendido como esta capacidad de una sociedad de incorporar el conocimiento en su actividad productiva, en su organización

El segundo requisito es de la existencia dela Nación, porque a pesar que se habla tanto de la globalización y efectivamente vivimos un mundo donde los avances de la corporaciones transnacionales, la revolución de las comunicaciones, conforma una madeja de intereses y relaciones internacionales cada vez más profundas e impactadas por este avance del conocimiento, de la ciencia y la tecnología. No hay duda que uno vive en un mundo global, al mismo tiempo la única forma de alcanzar el objetivo del bienestar social y el desarrollo como fundamento para crear la riqueza necesaria para ese bienestar, éste proceso se da siempre en primera instancia en un espacio nacional.

No es cierto que hoy el poder fue totalmente transferido a la esfera transnacional, que en virtud de la globalización fenomenal hoy sólo queda dejarse llevar por la corriente de esas fuerzas transnacionales cuyo comando, gobierno esta en los centros de poder internacional, en las grandes empresas. Esta visión fundamentalista de la globalización es incompatible con el desarrollo y no se corresponde con la experiencia histórica.

Siempre y ahora mas que nunca el desarrollo se da en un espacio nacional. Si una sociedad no tiene la capacidad de organizar sus instituciones, sus relaciones sociales, el comportamiento de su Estado, la capacidad de elevar el nivel de su educación, incorporar ciencia y tecnología etc. Todo esto se construye en un espacio nacional no se puede importar, no se puede comprar un libreto en Londres o Nueva York que nos diga lo que tenemos que hacer, ni esperar que  el FMI o las grandes Corporaciones nos lleven por el camino del desarrollo, eso no existe. Cuando se entrega incondicionalmente la realidad nacional al comando externo se desarticula el espacio nacional y no hay ninguna posibilidad de desarrollo y de justicia social.

Esto implica la creación de condiciones fundamentales para que la economía pueda promover el bienestar social. Requiere la existencia de un grado suficiente de cohesión social, en que todos se sientan partícipes de un proceso de cambio, no dejar  al margen sectores importantes de la sociedad, no concentrar la riqueza en manos de muy pocos. La cohesión social es condición fundamental.

Pero también para construir las nación es necesario liderazgos con vocación nacional: liderazgos políticos, culturales, empresarios. Si los lideres en estos terrenos están desvinculados de las bases sociales, porque la sociedad es desigual y las mayorías están al margen, lo más probable es que no serán liderazgos nacionales y  se asocien a los centros de poder internacional y tendrán incapacidad de liderar a su sociedad en el camino de la transformación. Otra condición fundamental del desarrollo: la impronta nacional de los liderazgos. Esta muy bien que los empresarios acumulen poder y dinero, pero que lo hagan en el marco de la creación de riqueza colectiva, de incorporar tecnología, de transformar la producción.

Otra condición necesaria es la existencia de un marco político estable que exprese la voluntad popular, que refleje los intereses y visiones que un país tiene de su futuro. Requiere de estabilidad institucional, porque el proceso de cambio, de desarrollo es profundamente transformador a la raíz social y produce conflictos, por eso es importante que ese proceso se de en un marco de reglas de juego capaces de darle cauce a los conflictos y mantener la estabilidad para que el cambio sea posible.

Por ultimo una condición de lo que me gusta llamar la Densidad nacional es la capacidad de ver el mundo desde una perspectiva propia. Suele suceder que cuando el poder está en manos de pocos, la sociedad está fracturada, los liderazgos acumulan poder no produciendo riqueza sino vendiendo el patrimonio nacional, es porque se ve el mundo desde una perspectiva alienada. La cuarta condición entonces es la existencia de un pensamiento propio. Jauretche tiene un frase maravillosa, “lo nacional es lo universal visto por nosotros mismos”. Las ideas que predominan bajo la hegemonía de quienes hoy tienen el poder es una forma de ver el mundo desde la perspectiva de los centros de poder mundial. Prebisch llamaba a eso el “pensamiento céntrico”, cuando un país no tiene condiciones de densidad nacional, tiende a verse desde fuera, por lo tanto no tiene salida.

Este conjunto de ideas sirven para generar las sinergias en todas las fuerzas y expresiones políticas que componen el campo nacional. El conflicto es entonces entre este conjunto de valores que hacen a la construcción nacional o la existencia de un proceso que impide realmente la movilización del potencial económico en función de la igualdad social. En cada instancia que se plantea este dilema, en cada hecho concreto que con el país se confronta, en el fondo está siempre cuál es  la visión de país y el objetivo que se persigue a partir de las cosas que se hacen.

Un ejemplo de actualidad de este conflicto de visione de país es el de los fondos buitres. En el debate sobre la resolución del tema hay un propuesta neoliberal que tiene el concepto de que Argentina es un país pequeño, que necesita de ahorro externo, que necesita ser llevado de la mano por el camino del desarrollo, necesita estar pegada a una gran potencia como con Gran Bretaña en el siglo XIX porque no tenemos capacidad suficiente para la construcción de un proyecto nacional. Desde esta perspectiva -que sostuvo las políticas de la dictadura y de la década del noventa-, la respuesta frente al problema de los fondos buitre es que debemos aceptar las decisiones de Griesa, porque si no lo hacemos se nos viene el mundo abajo y entonces no hay otra alternativa. Esta visión que anticipa calamidades si es que no aceptamos y damos satisfacción a este reclamo de los buitres, es la expresión de una forma de ver el país.

Después está la otra visión, que podemos llamar nacional, lo primero que hace la visión nacional –para este tema como para cualquier otra cosa, sea la política industrial, cambiaria u otra- lo primero que hay que tratar es de entender la realidad y los factores de la realidad. En primer lugar quela Argentinaestá parada sobre sus propios recursos, desde que salio de la crisis no pide nada a nadie, no pasa la gorra para pagar las cuentas. Está pagando puntualmente su deuda desde que la reestructuró y de hecho desde este incidente depositó la plata treinta antes del vencimiento para ponerla a disposición de los tenedores de bonos reestructurados. Es decir, un estado solvente, que podría estar mucho mas solvente y es necesario fortalecer, pero como está tiene capacidad para estar parado en los recursos propios.

Por otra parte tiene un sistema  bancario que está sólido, esto no es la década del noventa  cuando se vino abajo la convertibilidad. Hay un sistema financiero sólido, fondeado en pesos, no hay burbujas especulativas, es decir tenemos un estado financiero solvente. Como si esto fuera poco, tenemos un consenso internacional prácticamente unánime porque estos fondos buitres son una perturbación para todos. Si resulta que, en un caso como el nuestro que produjo probablemente la restructuración de deuda más exitosa, puede suceder como está pasando ahora que una pequeña minoría le crea un problema que el arreglo con el 90% no es posible. Lo único que tienen los buitres es el fallo de Griesa y los amigos que parecen tener en nuestro país.

Este no es un problema nuevo. Comenzó prácticamente desde que Argentina reestructuró su deuda y aparecieron los litigios contra un grupo de especuladores. No es cierto como dicen los planteos neoliberales que si antes de fin de mes no se arregla se viene todo abajo, inclusive observé en estos días que algunos economistas de la oposición señalan que existe una gran exageración respecto que pasa si arreglamos. Si no hay arreglo no pasa nada nuevo, se prolongan en el tiempo ciertos problemas que ya tenemos, no pusieron 900 embargos, como la fragata Libertad, siempre hemos zafado

Los problemas económicos dela Argentinason los mismos con o sin los buitres. Lo único que provocaría una catástrofe seria aceptar el dictament de Griesa, pues desarticularía todo el sistema financiero argentino. Si hay un arreglo compatible con los intereses nacionales mejor, pero si no lo hay no cambia la naturaleza de los problemas. Los problemas fundamentales que plantea la economía argentina no son los de los buitres, son los que tenemos fronteras adentro. La inflación, consolidar la situación fiscal y dejar de gastar plata donde no hace falta, enfrentar el problema de la falta de dólares removiendo la causa fundamental de esa escasez, que es que poseemos un sistema industrial subdesarrollado que tiene grandes agujeros en las actividades de alta tecnología, por eso cuando nuestra industria crece aumenta el déficit de material informático, electrónico, o la demanda de maquinaria que no producimos.

Una vez que la economía industrial argentina alcanzó niveles de pleno empleo, allá en el momento de la transición entre la presidencia de Néstor Kirchner y Cristina, en ese momento volvió a aparecer el déficit de divisas, luego el déficit energético. Se fueron acumulando una serie de temas, frente a los cuales las respuestas algunas fueron buenas y otras no tanto y que tenemos que resolver, esos problemas son fronteras adentro, no dependen de si arreglamos la cuestión con los buitres. Las respuestas a estos temas son las respuestas que nosotros mismos seamos capaces de producir, poner de acuerdo a las fuerzas creativas de la sociedad argentina en torno de un proyecto de crecimiento, de industrialización en una sociedad democrática, con una economía de mercado que requiere una fuerte participación del sector privado.

Todo esto es imposible sin un Estado nacional soberano parado sobre sus propios recursos. No quiere decir estar aislado del mundo, aquí el problema no es estar dentro o fuera del mundo porqué hay una sola forma de estar, que es dentro del mundo. La cuestión es cómo está uno en el mundo, si en una posición subordinada, dependiente, o se pude estar de pie, como un país soberano que negocia de manera equitativa con cualquier otro interés y no se subordina.

Reconocer también que la fuente de acumulación sigue siendo el ahorro interno, por eso la tesis de vivir con lo nuestro. Los informes de Naciones Unidas confirman los datos. Todas las filiales que trabajan en el mundo de empresas extranjeras hacen el 10% de la inversión global, el 90% es ahorro interno, entonces como hacemos para retener el ahorro argentino. Estos son desafíos de la construcción nacional. Este tema de los fondos buitres es útil porque permite dividir aguas, hay temas más complejos donde puede haber matices, pero con los buitres queda claro que de una lado estála Nacióny del otro el neoliberalismo (Aplausos) Este contribuye a aclarar el problema político.

Cada vez que analizamos un problema económico hay que pensar que está en juego el proyecto de país. Si creemos en un país posible, potente, con Talento, porque no solo tenemos territorio, tierras fértiles, recursos naturales, también tenemos talento y capacidad como las que hace el Invap en Bariloche – que realiza reactores de investigación, satélites- tenemos la posibilidad histórica de construir el país que nos merecemos, muchas gracias.