“Chino” Navarro: “Falta más de lo que hemos hecho, a pesar que hicimos muchísimo”. Entrevista exclusiva al diputado provincial y candidato del FPV para estas elecciones y dirigente del Movimiento Evita. Entrevista de Nicolas Salerno Ercolani

ENTREVISTA AL CHINO NAVARRO, Entrevista exclusiva de Espacio Iniciativa al diputado de la Provincia de Buenos Aires y dirigente del Movimiento Evita, con quien conversamos sobre los efectos de las últimas elecciones del PASO,  sobre los principales problemas de la provincia, así como los logros y lo que falta en estos últimos 10 años de transformaciones.

¿Cómo evalúas el panorama político de la provincia en el marco del escenario electoral?

La crisis del 2001, tomando este acontecimiento como un momento de crisis  al interior de un proceso de transición que continúa, todos los altibajos de este proceso, tienen que ver con la realidad socioeconómica que incide en la política y en el accionar gubernamental.

No es lo mismo para el gobierno un año como el 2011, de un gran triunfo electoral y lo que eso genera, que el tránsito de un año como el que luego de muchas tensiones, sobre todo en el 2012, afrontamos una elección donde el resultado no fue propicio. No fue propicio entre otras cosas por la incidencia de los medios de comunicación masivos con posición dominante, por errores propios y también sobre todo porque no hemos podido alterar la matriz de distribución económica de los 90, esos son  los límites que este proyecto político encuentra en la medida que pretende profundizar, por las cuestiones que no supimos resolver.

El presente de la provincia de Buenos Aires se enmarca en esa transición, donde el gobierno de Daniel Scioli ha mantenido su lealtad en términos peronistas al gobierno de Cristina Kirchner, pero donde su gestión está acotada por la situación presupuestaria de la provincia; porque la inseguridad, -más allá que está instalada por una prédica casi abusiva de los medios dominantes-  esa inseguridad existe, puede ser amplificada pero es real.

A través del problema de la inseguridad se busca – este es un fenómeno que no existe solamente en nuestro país-  los grupos dominantes y el poder económico buscan atemorizar a la sociedad, para hacerla más débil y manipulable. Alejarla de la política, en el marco de la democracia todavía pero apelando a esta como un régimen de mal menor. Igual comienzan a aparecer soluciones de tipo autoritario, ligadas a cuestiones por fuera del marco de Derecho. Dicho en forma muy simplificada, buscan volver a la concepción que “achicar el Estado es agrandar la Nación”

Buenos Aires es una provincia que es la locomotora del crecimiento y riqueza de  la Argentina, al mismo tiempo que presenta realidades de pobreza y marginalidad que alarman.  Si eso no lo resolvemos,  si la situación se prolonga y crece nos va a colocar en la situación similar de países hermanos, cuando vemos por televisión que en barrios críticos para ingresar se debe hacer a través del ejército. Hoy nosotros tenemos barrios críticos pero no requerimos del ejército para poder ingresar como ciudadanos.

El juego de la política que se dirime en las elecciones y eventuales candidaturas del 2015, a veces parece la ineptitud de la política para leer lo que está pasando y lo que está en juego, o el escape para no querer afrontar el problema de fondo,  que es necesidad de construir una sociedad justa; el atajo es discutir quien es  el candidato del 2015, como nos posicionamos en el estado o de cara a la sociedad para fortalecer determinadas posiciones políticas sin pensar en las resoluciones de fondo.

Creo que esta dicotomía tiene que ver con la transición, donde al no morir lo viejo mucho de lo que hacemos tiene que ver con esa vieja política: el marketing, la consigna vacía, el candidato que se vende como un producto comercial. Incluso muchos productos comerciales tienen más información, yo decía “Sergio Massa se vende como un yogurt”, y mi esposa me decía que el yogurt cuando se vende tiene cierta información, cuantos porciones de calcio, de leche etc. Tiene más información que el mensaje de ciertos candidatos de la oposición.

Más allá de las buenas intenciones  de algunos dirigentes, no quiero generalizar, pero en líneas generales el Frente Renovador expresa paradigmáticamente lo que expresó Macri, De Narváez y Solá hoy lo son Massa, Macri y De Mendiguren. Están lanzados  a la carrera por la presidencia en el 2015. Ahora,  cuando se escucha a los economistas de estos grupos fuera de micrófono deslizan términos: devaluación, competividad, ajuste, endeudamiento, consenso (con la Mesa de Enlace)

Nosotros desde el oficialismo estamos atrapados entre todo lo que hicimos, por eso reivindicamos este tiempo como la década ganada, pero nos cuesta a veces esbozar lo que tenemos que construir para ir por lo que falta, somos conscientes que falta más de lo que hemos hecho, a pesar que hicimos muchísimo. En cincuenta años de retroceso nosotros no podíamos resolver todo en diez años.

Me parece que estamos en una situación crítica, pero propicia para que si la Política entiende que, como instrumento que modifica la realidad a favor  de los más humildes, se pone a disposición de ese objetivo, sin desmerecer la gestión, ni la superestructutura, ni la relación con la realidad mediática ni todo lo que implica construir poder en el marco de una democracia formal, podemos ampliar la calle donde transitamos, para que puedan ampliarse los derechos de los más humildes y los sectores del trabajo. En consonancia con el Gobierno Nacional, pues no puede interpretarse la provincia sin la Nación.

No se puede analizar la realidad provincial sin su relación con el país. Por lo que expresa la propia provincia de Buenos Aires, que forma parte de la historia del centralismo. Si bien ahora no tiene el puerto, el  área metropolitana, cuenta con un gran  peso específico en términos políticos y económicos. Inclusive desde la comunicación, porque es noticia lo que ocurre en Caballito o Bernal, pero no lo que pasa en Caucete (San Juan, NR) también desde lo deportivo, lo cultural, lo político etc.

Mencionaste la cuestión que al FPV le cuesta construir la perspectiva de futuro ¿Qué consideraciones plantea usted para entender este problema?

Me parece que el límite es la estructura de un capitalismo casi salvaje, construido del 55 en adelante, cuya estructura se perfeccionó en los 70 y se terminó de completar en los 90, generó un modelo que le pone límites a las políticas de inclusión de la riqueza.

Por ejemplo, cuando nosotros hablamos del déficit energético, y desde la oposición, Clarín y Nación nos hacen cargo de la imprevisión y la ineptitud resulta un análisis es segado, casi mentiroso.  En realidad durante los últimos 50 años se trabajó para destruir cualquier política energética soberana y aunque YPF fuera estatal, estaba al servicio de las grandes contratistas que la vaciaban y la robaban. Un día le preguntaron a Paul Getty (NR: Empresario petrolero estadounidense ) cual era el mejor negocio del mundo respondió: “una empresa petrolera”, le preguntaron por el segundo mejor negocio y dijo ”una empresa petrolera mal administrada”. El periodista le responde que difería, porque en Argentina la empresa petrolera estatal YPF daba pérdidas, a lo que Getty retruca “yo dije mal administrada, no robada”. Esto pasa con todos los componentes de la economía.

Hoy en día en Argentina la participación de los clases trabajadoras alcanza casi la mitad del Producto Bruto, pero esto ya no parece a lo que nosotros aludíamos cuando hablábamos del “Fifty-Fity” como idea de participación igualitaria de los trabajadores.

Esa porción no se distribuye equitativamente entre todos laburantes, porque vos ahí tenés a los trabajadores informales (entre el 32-35%) por un lado,  los trabajadores empleados públicos que ganan 4/5 mil pesos  y también se construyó una especie de aristocracia obrera con sueldos de 20/25 mil pesos, que ganan muy bien –y está bien que así sea- pero en la medida que ese sector es minoritario y no abarca  la totalidad de los trabajadores eso demuestra una distribución inequitativa. Eso el gobierno está trabajando para romperlo pero no es fácil.

Nuestra sociedad todavía está fuera de la formalidad en muchos aspectos. Le estamos dando Documentos, derechos  a través de la AUH, toda una serie de derechos de los que carecían, pero en términos económicos siguen estando en la informalidad.

A veces nos cuesta visualizar esta informalidad que a veces se torna invisible y cuando la visualizamos no sabemos cómo atacarla  porque no se puede resolver a través de los parámetros de la economía formal porque si la ponemos en esos parámetros no tiene posibilidades de sobrevivir , nosotros debemos tener  la inteligencia de saber articularla, en un mercado que es mucho más dinámico, en otros lugares coexisten porque la economía tiene otras características y en Argentina no.

Entonces ¿usted relaciona gran parte de la problemática a las nuevas condiciones de producción y su incidencia en el trabajo?

Mire, nosotros podemos decir con orgullo que tenemos el mejor salario de América Latina y nuestro trabajador automotriz gana el doble o el triple que el brasileño, además que el poder adquisitivo nuestro es superior. Dicen que acá hay inflación pero en nuestro país el poder adquisitivo del trabajador   es superior al obrero de San Pablo. Por eso Rattazzi y los directivos de la Renault quieren devaluar, dicen “¿Por qué yo le voy a pagar al obrero argentino más que al trabajador brasileño, por el mismo auto y el mismo trabajo?”

Pero también tenemos otros trabajadores que trababan igual que el automotriz, quizás  tienen mucha menos especialización pero ganan mucho menos. Nosotros tenemos que ver cómo resolver estas cuestiones de inequidad, teniendo en cuenta que en el mundo  -Argentina forma parte del mismo- donde la inversión ligada con innovación tecnológica, mejora la calidad de lo que se produce,  pero por otro lado genera menos mano de obra.

Antes nosotros resolvíamos este problema a través de educación y capacitación. Paul Krugman contaba que en EEUU los médicos quedan sin trabajo porque los que operan son máquinas… Nadie puede dudar que los médicos les falta capacitación. Estamos ante un mundo donde el tema del trabajo hay que resolverlo con mucha inteligencia, tenemos las preguntas pero no las respuestas.

Lo mismo nos pasa a nosotros, en otra situación porque hablamos de la informalidad, no de la robotización expulsando profesionales, pero igual nos obliga a entender que esa misma matriz que nos puso límites es también a veces la que nos impide ver con claridad la resolución de los nuevos problemas. Vamos a combatir el trabajo ilegal, lo está haciendo el Ministerio de Trabajo  y con gran esfuerzo de la Presidenta, inclusive de muchos empresarios pero no es fácil.

Sabemos que el Plan PROCREAR es exitoso y lo que ha hecho el Gobierno en materia de vivienda y soluciones habitacionales fue muy importante, tratando de compensar lo que no se hizo en décadas. Pero insuficiente para resolver el déficit en materia de vivienda. Así con cada tema.

Debemos ser intelectualmente honestos. La revolución productiva y el salariazo fue una frase feliz, pero el que la decía sabía que no la podía a cumplir. Menem luego lo confesó al decir que no podía decir lo que realizaría realmente.  Nosotros estamos atrapados un poco en esa lógica, pero vamos intentando resolver haciendo. Colón dijo “Tierra” cuando avistó América, que ni sabía que era otro continente. Nosotros a veces trabajamos avanzando pero no podemos decir “tierra” porque no la avistamos. El pueblo nos reclama, con todo derecho, porque quiere vivir mejor. Estamos en esa contradicción de los limites de ese proceso pero  con un proyecto político dispuesto avanzar.

A veces los avances no tienen la misma velocidad que la sociedad requiere, sociedad que alimentamos y le pusimos esta combustión para que vaya más rápido. Confío en la madurez del Pueblo, en el protagonismo popular. Creo que algunos límites no los resolvimos  porque no hemos podido construir el poder de los sectores populares como para poder forzar determinadas situaciones, no es fácil.

El caso de Milagros Salas en Jujuy donde hay un sector popular empoderado, pero genera que los sectores del poder la enfrentan, la demonicen. No le perdonan que ella con miles de jujeños, sectores humildes, pueblos originarios, tengan el poder de tener su propia vivienda, su propio trabajo, dignidad, capacitarse en educación, tener un centro de salud de primer nivel. Si nosotros hubiésemos logrado que cada provincia, en cada municipio una parte de lo que se hizo en Jujuy por ejemplo, la tarea de la Presidenta sería mucho menos compleja.

Dijiste que no se pudo construir  el poder social necesario para resolver determinadas cuestiones ¿Cómo relacionas este problema con la organización política específicamente?

Los partidos políticos, empezando por el Justicialista, pero casi todos, son cáscaras vacías. A diferencia de décadas atrás donde había conducción, elecciones internas, el afiliado participaba, había discusión, programas, tesis, congresos. Locales donde se participaba, la gente tenía orgullo de ser peronista, radical, socialista, trotskista, conservador etc. Hoy lo queda es el folklore. En el peronismo hasta tenemos un argumento que intenta explicar esta crisis de los partidos, que no deja de ser una crisis de la política. “Somos un movimiento, el partido es instrumento electoral”, cosa que en parte es cierto.

El partido, -el Movimiento también-  funcionaba  en torno a organizaciones que actualmente no existen  sino en torno a personas. Ahora resulta que el Gobernador conduce, el intendente conduce, el diputado, cuando uno tiene un cargo institucional tiene el poder político. Antes la política no se construía así, cuando había un acto hablaba el que conducía, no el que tenía un cargo. Podía coincidir, en el caso de Perón fue Presidente y el Conductor del movimiento. Pero cuando fue depuesto no tenía ningún cargo y se fue al exilio pero seguía siendo el conductor, el jefe del Movimiento Nacional.

Hoy se ordena a partir del poder del Estado. En Argentina el Estado siempre estuvo muy ligado a la política y no está mal que así sea, pero debe funcionar un partido, una estructura. La mejor forma de reestructurar al Justicialismo sea afiliar de cero, que el que se suma al justicialismo sepa porqué se suma. Que la afiliación sea la afirmación de un compromiso militante, variable por supuesto, uno no puede estar full time.  Hoy eso no existe.

Quienes no venimos desde esa estructura tradicional, nosotros del Evita, así como La Cámpora, Kolina  -aunque somos diferentes porque se  construyeron del estado hacia la política, o desde la calle hacia el estado y la política- Al no lograr articular adecuadamente nuestra representación en términos organizativos, incidimos en la política pero a veces no incidimos en la cuestión partidaria que luego se refleja en la política.

En la provincia de Buenos Aires, el Movimiento Evita es quizás una de las pocas agrupaciones que tenga extensión territorial en todos lo municipios, que es capaz de llenar una cancha como la de River Plate. Pero no significa que tengamos la misma representación en el seno del justicialismo. No estamos  articulados orgánicamente al PJ y si lo estamos es en forma minoritaria, somos el patito feo que no viene de la tradición partidaria –que por otra parte está en crisis- sino viene de la lucha del merendero, de una fábrica recuperada, de un centro de estudiantes, una parroquia. Es más social y luego dimos el salto político .

Para que nosotros y los sectores que representamos tengamos mas incidencia en el proceso político, en el marco de una democracia formal, nosotros debemos darle organicidad a nuestro trabajo en el seno del pueblo.