JORGE TAIANA, SECRETARIO GENERAL DEL MOVIMIENTO EVITA EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES “Desde el punto de vista político estas elecciones de octubre de 2013 son claves porque prefiguran en cierta medida, la fortaleza de lo hecho y la posibilidad de continuidad” Reportaje de Jorge Makarz y Nicolás Salerno Ercolani.

Primera parte de la entrevista exclusiva de Iniciativa al actual dirigente del Movimiento Evita en la Capital, ex Canciller de la Nación, un reconocido militante del campo nacional y popular, licenciado en Sociología, dirige actualmente el Centro de estudios de Política Internacional de la UNSAM. Una segunda parte estará dirigida al análisis de la política de la CABA .

El 25 de mayo pasado coincidió el festejo de la fecha patria con los denominados diez años, la década ganada del kirchnerismo en el marco de una importante movilización ¿Cuál es tu evaluación?
La marcha del 25 fue una movilización espectacular, en varios sentidos, destacándose su nivel de masividad extraordinaria. Pocas veces se ha observado tanta gente llenando la Plaza, las Diagonales, fue multitudinario. Tuvo algunas características puntuales. Comparando con la marcha del 9D se duplicó o triplicó la asistencia, por lo menos en lo que hace específicamente a la fuerza organizada se duplicó. La Cámpora duplicó su fuerza y el Movimiento Evita también. Expresa un crecimiento de la militancia organizada, por mayor nivel organizativo y de encuadramiento, eso que se veía a fines de año pasado que la gente se acercaba y quería militar, ahora se expresa en organización y movilización y por eso La Cámpora pasó de llevar 15 mil a 30 mil y el Evita de 30 a más de 60 mil, eso respecto de las fuerza organizadas. Al mismo tiempo se mantuvo un alto nivel de participación de gente “espontánea” de esta ciudad de Buenos Aires y de diversos lugares, porque el 25 de mayo es una fecha patria pero además por un sentido específico, el festejo de los diez años del período kirchnerista, de los gobiernos de Néstor y Cristina.
Una segunda consideración: son diez años de gobierno y una movilización de la magnitud, organización, apoyo y alegría como la del 25 de mayo es un hecho político muy poderoso. Muy pocos gobiernos luego de diez años de gestión logran tener un apoyo en la calle tan masivo y tan sólido, tan impactante. Ese fue un resultado político que buscamos, los que decíamos que el 25 tenía que haber una gran movilización de apoyo a los diez no sólo para festejar. Creíamos que había que hacer un hecho masivo que demostrase al conjunto de Argentina y el mundo, que indique el nivel de apoyo que tiene nuestro gobierno, porque lo cierto es que lo que vimos en el último año es una serie de movilizaciones masivas de oposición al gobierno. La calle ha comenzado a ser un espacio de disputa. Lo que hemos dejado en claro es que hay una enorme multitud con
interesante grado de movilización y organización que apoya al gobierno a lo largo del territorio nacional.
Es un hecho político relevante a nivel nacional y también regional y esto no es menor. Como región estamos atravesando una cierta transición, tuvimos un período de crecimiento económico intenso con tasas muy altas. Pero las modificaciones en la economía mundial, particularmente por efecto de la crisis, produjeron que varios países reduzcan su crecimiento. La región va a seguir creciendo pero a un promedio un poco más bajo. En ese marco la fortaleza o no que tengan los gobiernos populares de la región va a ser importante. Se evidencia en los procesos electorales, hubo una sorpresa en Venezuela con un triunfo electoral ajustado de Maduro, menor al esperado. Lo de Paraguay tiene características muy específicas, también triunfo de Correa en Ecuador
Ahora hay dos procesos electorales en vista, en noviembre está la elección en Chile y en Centroamérica tenemos Honduras. Parece que los procesos populares se van midiendo en estas instancias y en este sentido la movilización del 25 es un indicador respecto al proceso electoral que vamos tener en octubre en Argentina. Es cierto que no es lo mismo movilización que votos pero es un indicador respecto del estado de ánimo y de la capacidad de movilización de la fuerza propia. Es particularmente válida la consigna del Evita de festejar los logros pero plantear todo los que falta, la necesidad de avanzar en consolidar y profundizar este proceso.
Insisto mucho en no contraponer la consolidación y la profundización. puede haber una tensión pero no es una contradicción en sus términos. La forma de consolidar es profundizando y la forma de profundizar es consolidando ¿Por qué? Por que todavía está pendiente que los cambios iniciados (avanzado en muchos casos) en la estructura productiva, en la distribución del poder, en una mayor democratización de la política, la vida social y cultural tienen que consolidarse. La Argentina sigue teniendo una matriz productiva ligada a las posibilidades que otorga el alza del precio de los comodities, demasiado parecido a lo que fue la Argentina primaria agroexportadora del siglo XIX. La dependencia del nivel de precios de los productos primarios en el mercado mundial señalaba las posibilidades de crecimiento del conjunto de la economía. Indudablemente la recuperación del tejido productivo en estos diez años luego de la destrucción del periodo de los 90 fue importante, pero falta consolidarla, falta hilvanarla con todo el esfuerzo que se está poniendo en la parte de la dimensión tecnológica. Falta tener sectores de punta con competitividad.

Eso requeriría pensar los problemas de la matriz productiva en nuestro país…
Yo estoy convencido que esa matriz productiva no se va modificar sustancialmente hasta que avancemos mucho en el proceso de integración regional. Si uno mira el resto del mundo todas las modificaciones en innovación tecnológica y las transformaciones en el mundo -vivimos una fantástica revolución tecnológica- todo eso ha tendido ha concentrar la riqueza y aumentar la desigualdad. Cuando se dice que el mundo tiene mucha mas gente de clase media es verdad, entre otras cosas porque China lleva 300 o 400 millones a la clase media, India 200 millones, nunca hubo tanta gente que salio de la pobreza en los últimos 20 años, pero al mismo tiempo ha crecido enormemente la desigualdad en todas partes, en Estado Unidos en los países nordicos y por supuesto en China que era uno de los países mas igualitarios del mundo, hoy tiene una diferencia social enorme y nadie sabe que repercusiones políticas puede tener eso a futuro. Esto parece ser intrínseco a este proceso del desarrollo de las fuerzas productivas e innovación tecnológica, que tiene una matriz que genera desigualdad. Entonces hay que ver como modificar la matriz para hacerla mas democrática, mas igualitaria e inclusiva y lo segundo es el aparato productivo, que la producción no genere tanta desigualdad, que la producción genere menos diferencias. Hasta ahora hemos logrado mayor producción –de esta misma matriz productiva que describimos- y las políticas publicas y políticas sociales han logrado reducir los efectos desigualadores.
En ese marco hay una cuestión paradójica. El mundo avanza hacia una mayor desigualdad y America latina, que el lugar mas desigual del mundo es la única región que ha logrado reducir la desigualdad. Eso tiene que ver no con la modificación de la matriz productiva sino con el desarrollo de políticas sociales activas que logran en el marco de crecimiento reducir la desigualdad. Seguimos siendo la región mas desigual pero a diferencia de las otras donde tiende a aumentar la desigualdad somos la única que ha logrado reducirla. Es alentador pero también muestra las dificultades de avanzar en la lucha contra la desigualdad.
Reitero, la única posibilidad de modificar ese patrón no es un proceso dentro de las fronteras nacionales sino en un desarrollo profundo y rico de integración regional; porque efectivamente hay un proceso de globalización o mundialización que hace de los mecanismos de regionalización esenciales como mínimo para subsistir y competir. A nivel nacional uno puede hacer ciertos factores menos desparejos, pero hablar de que tener cierta capacidad de innovación tecnológica y competitividad en un marco nacional solamente es imposible. Sino es en un marco regional no vamos a poder evitar ser traspasados, la idea de un aislamiento no funciona porque el nivel de interrelación mundial de la producción es enorme. Si uno ve cualquier producto que se empieza produciendo en un lugar del mundo, se sigue haciendo en otro, se arma en otro y se consume en otro y eso no va a terminar. Lo que puede ser es que no haya normas tan globales y sí normas regionales.
Está detenido el proceso de crecimiento del mercado mundial pero uno ve avances de un tipo regional. La zona del Pacífico avanza a transformarse en región, Europa con toda sus dificultades va a subsistir como región.Creo que un proceso de integración regional y en nuestro caso un proceso de integración productiva con Brasil es requisito indispensable, no solo para nosotros que somos un país mediano sino para Brasil también.

Considerando esta cuestión que menciona ¿cuáles son los desafíos del kirchnerismo a futuro?
Existen varios desafíos. En el aspecto económico uno de los más importantes es como recuperar un ritmo de crecimiento más elevado. Nosotros tendríamos que crecer a no menos del 5% (no digamos al 8 ya) y eso requiere un nivel de inversión y orientación del proceso productivo, de mayor orientación del crédito etc. Ese es el primer desafío, sin crecer a ese ritmo se hace más difícil un proceso distributivo que permita mejorar la situación de los más desfavorecidos.

Dentro de ese reto hay otro que es la integración entre la innovación tecnológica, investigación y el aparato productivo. En eso insiste mucho Aldo Ferrer en todas las cosas que escribe y tiene razón. Nosotros tenemos que tener desarrollo industrial que haga que los sectores científico-tecnológicos y el sistema productivo trabajen mucho más vinculados..En la historia argentina esto siempre ha estado desarticulado. Ahora se han tomado medidas importantes como la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología desde el 2007, hasta la recuperar de científicos : hay avances pero tienen que tener una sistematización y consolidación mucho más importantes.
Respecto de esto una cosa muy significativa es la creación de patentes. Cuando uno ve el número de patentes y la compara, no con los países más desarrollados sino con Corea, que produce más patentes que toda América latina junta, más de diez veces o cien no recuerdo. Ahí hay un problema, ¿cómo hacemos para incentivar la investigación privada en Argentina? –la investigación en nuestro país es totalmente publica- además hay que ligar la investigación a la producción.
Es como la educación, ese es otro desafío importante. Se ha pasado a más del 6% del PBI en materia presupuestaria pero todavía nos cuesta ver resultados, por una serie de razones complejas pero todavía no se traduce todavía masivamente en un mejoramiento masivo de la calidad de la educación. Todo el mundo dice que el siglo XXI es el siglo de las materias primas, pero también de la educación y el conocimiento y nosotras tenemos una población crecientemente educada. Se está haciendo un esfuerzo con la creación de nuevas universidades pero debemos tener un avance muy sólido en esta área.
Tenemos por supuesto sectores investigación de punta, estamos trabajando en la instrumentación de un satélite propio en el INVAP (empresa de tecnología de la provincia de Río Negro), en la CONAE (Comisión Nacional de Energía Atómica), todo eso hay que expandirlo de una manera significativa.
Por otra parte creo que tenemos que tenemos que tener resolución a la cuestión muy cercana al Evita, respecto al tema de la economía popular. No es razonable pensar que uno puede desplegar un modelo de desarrollo inclusivo de una única velocidad en un modelo capitalista con sensibilidad social con redistribución del ingreso con fuertes políticas redistributivas.
Actualmente tenemos mas del 30% de la fuerza del trabajo informal o en negro, hemos crecido durante diez años a mas del 8% promedio y es indudable que aún tenemos núcleos fuertes de exclusión pobreza y precarización y no se llega simplemente con el crecimiento, con lo que Emilio Pérsico denomina el derrame inducido, no alcanza.
Probablemente haya que desarrollar un modelo que tenga en cuenta no solo distintas velocidades, sino distintas creatividades y en eso se inserta la economía popular. Nosotros si solamente tenemos un modelo de tipo “desarrollista” no le vamos a dar ninguna solución a esos sectores. Tampoco la solución es un modelo de tipo “estatalista” donde los convertimos en empleados públicos. Nosotros tenemos que saber que hay sectores de nuestra economía y trabajadores que tienen una actividad casi de subsistencia, que tenemos que darle apoyo tecnológico, ayudarle a hacer cooperativas, ayudarles a generar posibilidades de mercado y así como existen sectores de la producción y la industria, protegidos tradicionalmente para poder desarrollarse , también debe haber sectores de la economía popular y familiar, tanto en la ciudad, en los suburbios como en zonas rurales que deben tener protección y tratamiento distinto. Deben mirarse con una lógica diferente a la que suele mirarse a estos sectores desde las dependencias estatales o gubernamentales. No es una lógica solo del desarrollo social y de la asistencia, es una lógica productiva concebida de manera diferente y por eso es importante el concepto de economía popular. Creo que se entiende poco, se lo ve demasiado desde la subsistencia y eso hay que trabajarlo. Para nosotros desde el Evita es muy importante y por eso el impulso a la creación de la CTEP (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular) tiene un valor estratégico.
El otro día hubo una reunión importante de sectores del movimiento obrero organizado con la Presidenta y luego se anunció la mejora de las asignaciones familiares, una reivindicación importante del movimiento obrero. Meses atrás se habían modificado los topes d la cuarta categoría del impuesto a las ganancias que afectaba un sector de los trabajadores. Eso, que es muy importante para los trabajadores formales, organizados y estaba entre las principales reivindicaciones de la CGT, pero no tiene nada que con los millones de trabajadores excluidos que dichas medidas no les dicen casi nada ni les toca en casi nada. Por eso la existencia de la CTEP, una central que nuclea a los trabajadores de la economía popular que tienen otras necesidades y otras reivindicaciones. Considero que es importante en la perspectiva que esos sectores puedan desarrollarse, organizarse, crecer y alcanzar una vida digna. Hay experiencias interesantes en Brasil, en Ecuador, hay un desarrollo teórico más vinculado al tema del comunitarismo en Bolivia.
En lo económico se encuentra el tema de la minería. Tenemos una ley que viene de varios años, tiene una serie de características que evidentemente impulsan la minería, pero en las condiciones actuales en las que Argentina viene trasformándose en un país minero los beneficios que obtiene son bastante limitados, salvo ciertas divisas. Ahí se deben discutir tres temas. El tema ambiental, las condiciones en que se realiza la producción minera. Otro es el de las regalías que paga la actividad minera y el tercero es el control de los recursos que se extraen en función que no sea mera sustracción de materia prima sin valor agregado. Argentina se esta transformando en un país minero y eso no es malo en sí pero debemos tenerlo en cuenta para mejorar nuestras condiciones.

Ya que aludiste al tema minero, suponer repensar la política en ese asunto ¿no requiere repensar primero el problema de la propiedad de los recursos que no pertenecen al Estado nacional?
En el caso del petrolero algo se avanzó, creo que igual es un déficit grave de la reforma de la Constitución del 94, que la propiedad del subsuelo no sea nacional no es conveniente, por una razón elemental: la capacidad de negociación de una provincia frente a una empresa muy poderosa es mucho menor que una Nación. Pero hay algunos casos como la sanción de la ley que implico la compra de las acciones de YPF que en su primer artículo habla del todo de la regulación de la extracción, producción, inspección de hidrocarburos. Es tan o más importante que la compra de acciones porque da poder al Estado nacional para establecer un marco regulatorio que evita este especie de “feudalización” a la que puede llevar el sistema de propiedad provincial. En parte se puede funcionar con mecanismo parecidos a estos, en otro momento habrá que tener otra revisión más de fondo.
En materia social tenemos que tener una política que avance significativamente sobre los núcleos duros de la marginalidad, donde se está viendo un problema que crece y es que existen formas de violencia y conflicto combinadas o asociadas a formas de criminalidad organizada. En los últimos días en Rosario hubo cuatro asesinatos atribuidos al narcotráfico. Estamos empezando a tener algunos problemas que requieren atención y coordinación de políticas a nivel federal y provincial para evitar que esto se arraigue con fuerza en ciertos sectores donde la presencia del Estado todavía es muy débil. Es evidente que ya no somos solamente un país de paso en materia de narcotráfico, sino que hay más consumo, elaboración y eso produce fenómenos asociados a la criminalidad organizada -hoy la criminalidad organizada está muy trasnacionalizada, lo que hace más difícil luchar contra ella- pero no podemos dejar que crezca sin una respuesta clara y firme. El mismo Movimiento Evita tuvo una experiencia vinculada a este problema en el barrio Nuevo
Alberdi de Rosario (N.E: militantes del Movimiento Evita denunciaron amenazas de narcos y vinculación directa de estos con la policía)
Atacar estos núcleos de pobreza requiere cuestiones combinadas desde una mayor presencia del estado esta cuestiones de la inclusión educativa, donde se viene trabajando pero todavía requiere mayores esfuerzos todavía; son bajos los niveles de escuelas doble jornada, sustanciales en familias donde los padres son trabajadores.

¿Cómo relaciona usted estos desafío en relación usted el próximo marco electoral de este año?
Desde el punto de vista político estas elecciones de octubre de 2013 son claves porque prefiguran en cierta medida, la fortaleza de lo hecho y la posibilidad de continuidad. Yo soy optimista en cuanto al futuro de la Argentina que cumple un ciclo que desde el 2002 tuvo una onda larga del crecimiento económico. Ahora de lo que se trata es de tener en cuenta que estas transformaciones que nombrábamos, para hacer todo esto no tenemos un plazo indefinido de tiempo. El lugar de Argentina, el MERCOSUR y América Latina se está configurando y todo esto no se resuelve en quince o veinte años, esto se resuelve en los próximos cinco o seis años.
Todo momento del cambio es un momento de oportunidad, una ventana de oportunidad y cuanto podemos aspirar a crecer y modificar nuestra realidad se define en estos años, no es a plazo indefinido. El mundo está en un proceso de transición, un desplazamiento de poder de Norte a Sur y de Oeste a Este, con centro en el extremo asiático, pero con impacto en nuestra región que adquiere un nuevo protagonismo; cómo se resuelve esto y que lugar tiene cada uno en nuevo ciclo mundial se definirá en estos años. Entonces no es lo mismo decir “bueno, hoy interrumpamos nos tomamos una vacaciones y luego seguimos viendo por este rumbo” no, las posibilidades de consolidar y profundizar una inserción internacional argentina que tenga que ver con la integración, con capacidad de insertarse en un mundo difícil y complicado son ahora. Por eso creo que las elecciones son importantes y es trascendente que el gobierno reciba un fuerte apoyo.
Ciertamente hay cosas pendientes, una reforma del sistema financiero y bancario. Ponerlo más al servicio de las personas y la producción y menos de la especulación. Seguimos teniendo un sistema tributario regresivo basado en el consumo masivo, en los impuestos indirectos. Hay una serie de tareas pendientes que requieren de poder político para llevarlas adelante.