Entrevista a Pablo Ferreyra, hermano de Mariano, militante asesinado el 20/10/10: “Que el crimen de Mariano sirva para visualizar el problema del trabajo tercerizado”.

Reportaje de Federico Montero e Iván Horowicz

A días de cumplirse dos años del asesinato de Mariano Ferreyra, joven militante del Partido Obrero que manifestaba por el pase a planta de los trabajadores tercerizados de la Línea de Ferrocarriles Roca, Iniciativa entrevistó a su hermano Pablo. En esta oportunidad, explica cómo sucedieron los hechos que desencadenaron el crimen de Mariano, opina sobre el desarrollo del juicio y destaca que esta compleja causa se está abriendo cada vez más a pesar de los obstáculos que ponen los culpables, como fue la desaparición del testigo Alfonso Severo. También reflexiona sobre el sindicalismo -marcando diferencias y evitando la estigmatización- y señala los principales logros del gobierno en materia social y de derechos humanos al mismo tiempo que destaca la importancia de abordar el problema del trabajo tercerizado. Leer más.

¿Cómo sucedieron los hechos el 20 de octubre del 2010 en las líneas del Roca?

Se está desarrollando el juicio y nuestra versión coincide plenamente con lo que está ocurriendo en esa instancia. Ese 20 de octubre de 2010, Mariano y algunos militantes del Partido Obrero estaban reclamando por 117 despedidos y levantaban la consigna del pase a planta de los tercerizados. En el Ferrocarril Roca, esos trabajadores despedidos y tercerizados pertenecían a una cooperativa que en realidad manejaba José Pedraza -líder dela Unión Ferroviariay la lista verde. Es decir, esa cooperativa que nucleaba a 200 laburantes era trucha y Pedraza cumplía una doble función incompatible: como empresario y como representante de los trabajadores en el sindicato. Así, la cooperativa recibía subsidios estatales por determinado monto, invertía una parte y se quedaba con el resto. Cuando ese 20 de octubre Mariano y el resto de sus compañeros llegan al lugar de la protesta, se encuentran con que sectores dela Unión Ferroviaria estaban impidiendo el corte de vías. Ante ese contexto, siguen marchando paralelamente a las vías pensando en irse para Capital y hacer un acto en Constitución. En ese momento, hubo una posibilidad de subir a las vías pero no se concreta porque la patota dela Unión Ferroviarialos reprime. A partir de eso, se dirigen a tres cuadras del lugar para hacer una asamblea en la que deciden desconcentrar. Fue en ese momento de distensión cuando un sector de la patota con otro grupo más pequeño, armado, empiezan a disparar y es donde muere Mariano y hieren a Elsa Rodríguez -casi fatalmente- y a 2 compañeros más. La idea que tenían en la patota ferroviaria era la de implantar un sector armado, como una semilla que golpea y se va rápidamente. En ese cuadro, sabemos que uno de ellos era Pablo Díaz, que está detenido y es un delegado dela Unión Ferroviariaque hacia de nexo de comunicación constante con Pedraza y Fernández (Juan Carlos, segundo en el sindicato) -que estaban en un congreso de ferrocarriles. Hay muchos testimonios que dan cuenta de la situación. Incluso uno de los patoteros después se quebró y contó cómo llegaron ahí y qué estaban haciendo. Uno de estos testimonios es el que señala que Fernández y Pedraza estaban al tanto de todo porque Pablo Díaz tenía un handy y les afirmaba: “dice el Gallego Fernández que nos vayamos, bajemos a las vías”. Son varios los protagonistas: el Payaso Sánchez, Cristian Favale, y creemos que hay un tercer tirador. Entonces, tal como manifestaba anteriormente, en el juicio se está corroborando cómo ocurrió todo; se está estudiando cómo se distribuían los roles -uno amenazó a los medios para que no filmaran, otros dispararon, y todo se coordinaba con la cúpula dela Unión Ferroviaria.Queda por saber si existió una complicidad policial con la patota organizada en ese momento o si la hubo en otro momento posterior, etc. Hasta el ahora sabemos que hay siete imputados policiales y todos ellos suman casos de omisión tan grandes que parecería que hubo una zona liberada.

Existe un video en el que faltan 9 minutos de filmación

Si, hay un video en el que faltan unos minutos y el oficial que lo filmó dice que apagó la cámara para acomodarse y filmar mejor. Hay omisiones en las comunicaciones; empezamos a ver contradicciones en las declaraciones y se descubrió que Favale tiene muchos contactos con policías en Florencio Varela. Vemos un entramado más grande que tiene que ver con la complicidad policial y la connivencia de la policía con las patotas y barra bravas. Es notable que los policías no lograran identificar a los que agredieron y, como decía, algunos testimonios son contradictorios. Por ejemplo, dicen que cruzaron los coches en el medio de la calle y en los videos se ve claramente que estaban paralelos, permitiendo que la patota pudiera pasar y volver. Entonces, son tantas las contradicciones que al final del proceso vamos a pedir que algunos policías que declararon en calidad de testigos sean imputados como parte de esta red de complicidad. Muchos testigos han cambiado sus testimonios, y solo volvían a sus declaraciones verdaderas cuando se garantizaban condiciones de seguridad. Hay muchísimas acciones que buscan impedir que declaren algunos testigos claves, y la más fuerte fue el reciente secuestro de Alfonso Severo. Entonces, sigue actuando toda la maquinaria que mató a Mariano.

¿Qué evaluación hace del desarrollo del juicio teniendo en cuenta los diferentes obstáculos, como la mencionada desaparición de Severo?

La evaluación que hacemos es que el Tribunal está actuando muy bien y ha resuelto todas las chicanas que le planteó la defensa. Se trata de un juicio difícil y largo, que seguramente va a durar hasta fin de año. En muchos casos los testimonios duran bastante tiempo porque las defensas están de acuerdo en mantener una estrategia corporativa para defender tanto a un patotero en particular como también al propio Pedraza. A modo de ejemplo, las defensas de Pedraza y Fernández defienden al que tenía cuello ortopédico, González, que amenazó a un canal de televisión. Todo esto hace que la dinámica sea lenta. Esto no ocurre con Favale: su defensa está aislada -algo que se pudo observar en la entrevista que dio la hija de Pedraza a Clarín, en la cual manifestó que está defendiendo a los nueve ferroviarios y a él evita nombrarlo-, pero hay que entender que Favale es el eslabón más débil de una cadena de complicidad y, en ese sentido, es el primero al que le soltaron la mano. La defensa plantea como eje que hubo un enfrentamiento y que, en este marco, los ferroviarios “se excedieron”. Considero que esto está siendo echado por tierra en los diferentes relatos. Buscaron estigmatizar a los tercerizados y militantes del Partido Obrero; pero creo que a esta altura esto ya ha sido superado. En este sentido, falta demostrar lo más importante: la autoría intelectual de Pedraza. Paralelamente, Pedraza tiene otra causa abierta por corrupción e intentar sobornar a uno de los Camaristas para que la causa caiga en un tribunal amigo. Por todo, se trata de una causa muy compleja que se está abriendo cada vez más a pesar de los obstáculos que ponen, como la desaparición de un testigo importante.

En relación al secuestro de Severo, tenemos muchas expectativas sobre su testimonio porque va a esclarecer cómo y dónde guardaban armas los integrantes de la patota dela Unión Ferroviaria.Su secuestro habla de que hay que robustecer más el Programa de protección de testigos, de que hay que tener una participación más activa con los testigos. Es necesario que el sistema sea más sólido. Por otra parte, hubiera sido importante haber contado con una mayor capacidad de movilización. Se trata de un reclamo que nos toca a todos. Que no vuelva a suceder una cuestión como la del Caso de Jorge Julio López. Por eso es importante que los autores del secuestro sean encontrados y garantizar que este tipo de cosas no vuelva a pasar.

¿Cómo analiza la repercusión que tuvo la muerte de Mariano?

Nunca esperamos que tuviera tanta repercusión y, en este sentido, tomamos nota acerca que se trató de algo conmovedor para todos. Cabe destacar que fue muy significativo el primer día del juicio, cuando estuvieron presentes representantes de todo el arco político. El Partido Obrero tiene una gran presencia y garantiza que todas las veces haya gente, pero sabiendo que eso puede ser excluyente para otras tendencias políticas, creo importante resaltar que superaron el prejuicio y vinieron personas de todos los sectores: políticos oficialistas y opositores, intelectuales y de otros ámbitos- como Andrés “El Cuervo” Larroque, Nora Cortiñas, Claudio Lozano o Beatriz Sarlo, entre otros. Esto fue muy bueno y creo que se va a promover cada vez más la participación en el juicio. El PO garantiza siempre presencia, y es entendible porque Mariano era uno de sus militantes, y por mi parte, como familiar, tengo la responsabilidad de acercar al juicio a todos los sectores -sin ningún prejuicio partidario- entendiendo que hay puntos en común entre la juventud militante post-2003 y la juventud que se vio afectada por el asesinato de Mariano, particularmente. Tenemos que hacer un frente común contra sectores de la burocracia sindical que buscan no dejar avanzar a los laburantes en sus derechos. Esto lo veo como algo positivo y hay que destacar como muy significativo todo lo que se hizo en el juicio.

¿Cómo fue la militancia de Mariano y la tuya y qué relación encuentra con el proceso de mayor participación de los jóvenes en la actualidad?

Tanto a Mariano como a mi nos marcó mucho la crisis del 2001, particularmente los sucesos del Puente Pueyrredón. Todo ese periodo, hasta la asunción de Néstor Kirchner, fue de una gran convulsión social y se desarrollaron experiencias muy ricas de asambleas populares, fábricas recuperadas y organizaciones piquetero-barriales que hasta disputaban con todo el aparato al PJ; que en ese momento no solo no estaba reconstituido como ahora sino que incluso estaba muy desprestigiado socialmente. El menemismo había destruido al partido y toda la organización barrial y los movimientos piqueteros asumieron un rol protagónico en los barrios. Esa fue la experiencia que nos formó. En el caso de Mariano, desde muy chico ya que empezó a militar a los 14 años. Fue un momento de gran militancia en el que aprendimos mucho. En el caso de Mariano, el estaba ideológicamente lejos del gobierno que se inicia en 2003. Por mi parte, me he vuelto más reformista; hice una síntesis y puedo rescatar medidas muy importantes que se han llevado adelante, como la AUH o las recuperaciones de Aerolíneas e YPF.

En relación al tema de la juventud, considero a Mariano como parte de la juventud del 2001 y, en este sentido, esa juventud tiene una matriz distinta de la actual. El 2001 nos marcó a fuego y si bien el kirchnerimo me impactó, considero que en virtud de esa matriz del 2001 mi forma de pensar escapa a la polarización que puede haber entre kirchnerismo y anti-kirchnerismo. Busco tener un pensamiento más crítico y, en este sentido, me parece que toda la juventud, tanto la del 2001 como la actual, tiene que dialogar entre sí. En relación a la causa de Mariano, como decía antes, tiene que ser una cuestión que trascienda la cuestión partidaria. Ahíla Unión Ferroviaria no distinguió si era un pibe del PO o de otro sector. También se pueden encontrar ejemplos en otros casos en los que se ve el accionar de patotas sobre la juventud dela CTAu otros espacios. Por su parte, también considero que el ingreso de jóvenes a la política de la mano de Néstor Kirchner tiene que ser aplaudido aún por quienes no pertenezcan a este sector.

La muerte de Mariano se da a partir de un reclamo puntual por trabajadores tercerizados. ¿Cómo analiza esta problemática que deviene de la implementación del modelo neoliberal y cuáles son sus características actuales?

Es importante entender que durante los ´90, a partir de la implementación de las políticas neoliberales y la privatización de empresas públicas, se abrieron las puertas a las compañías trasnacionales y al avance de la tercerización en Argentina y el resto de América Latina. Sin embargo, a pesar de que desde el 2003 se crearon 5 millones de puestos de trabajo en nuestro país, la problemática de la tercerización continúa y parece no estar en la agenda política. En ese sentido, nuestro objetivo es influir sobre esa agenda política. Reconocemos las políticas que tuvo el kirchnerismo para incorporar a tantos trabajadores al mercado laboral, pero también algunas limitaciones. Por eso la próxima batalla tiene que ser por el trabajo digno; no puede ser que el primer trabajo de un pibe pobre sea tercerizado y precarizado. De esa forma, ese joven va a rotar permanentemente y no va a lograr entender la cultura del trabajo y la dignidad -invisibilizada por causa de la tercerización. Es una problemática común que deberíamos empezar a discutir. Espero que el caso de Mariano sirva para visualizar esta problemática porque muestra la cara más cruel: lo asesinaron para defender el negocio de la tercerización.

Este hecho da cuenta de un tipo de sindicalismo. ¿Qué otro tipo de expresiones  rescatás y hacia dónde crees que debe orientarse la discusión sobre el sindicalismo en Argentina?

Se que es muy difícil y no tengo esperanzas de que cambie el modelo sindical rápidamente. Por su parte, sí me parece importante señalar que no todo el sindicalismo es malo; hay que evitar esa estigmatización que surge de algunos sectores de la clase media o se produce desde determinados medios de comunicación. Hay sectores del sindicalismo para rescatar, como por ejemplo el Sindicato del Subte. Ellos no solo apoyan nuestra causa sino que también han logrado revertir la tercerización e incorporar a los trabajadores ala Planta Permanente.Es un ejemplo de sindicato combativo, unido, preocupado por los trabajadores, que tiene victorias concretas, como la personería gremial. En el caso de la fragmentación dela CGT, no creo que de ahí surja un nuevo sindicalismo de la mano de un Gerardo Martínez o Pedraza. Siento que es una división más y pienso que está muy verde la discusión sobre el sindicalismo, sobre quien puede reemplazar a la burocracia. En definitiva, habría que volcar estas luchas reivindicativas y empezar a discutir sobre el modelo sindical.

¿Cuáles considera los principales avances que se han dado en los últimos años y cuáles las asignaturas pendientes?

Ha habido grandes avances en materia de derechos humanos y sociales: 300 genocidas presos -un número impresionante-, la implementación dela AUH-que revolucionó sobre todo las provincias-, la relación del Estado con los sectores más rezagados de la sociedad, las leyes de Matrimonio Igualitario e Identidad de Género, la política de no represión, son todas medidas muy importantes. También podemos agregar las recuperaciones de Aerolíneas e YPF. Son todas conquistas que podemos reconocer y hay que defenderlas. En relación con las deudas pendientes, creo que muchos gobiernos provinciales no tienen la misma sintonía con el gobierno nacional y empiezan a mostrar una cara más represiva. Además, me parece más progresista el papel de Nilda Garré que el de Berni en el Ministerio de Seguridad. En otro ámbito, si bien fue un año económicamente malo, creo que va a repuntar. Por su parte, la política de quita de subsidios no fue del todo correcta pero no significó un ajuste. En relación a los cacerolazos creo que fueron dispersos, sin dirección, pero sí hay que atender el tema de la inflación. El papel de la AFIP fue demonizado por algunos medios pero no ha sido malo; se demostró que se ha contenido una crisis económica internacional aunque sea difícil explicárselo a sectores de la clases medias y altas. Por último, considero importante avanzar en otras cuestiones inherentes a los derechos humanos, como la violencia institucional, y en materia de derechos laborales, con el objetivo cercano de regular la tercerización.