Cuando se aproxima el cambio de estación y las temperaturas comienzan a subir o a bajar notablemente, la mayoría de las personas aprovecha para quitar de sus placares y armarios las prendas de vestir que no usará en la siguiente temporada.

¿Para qué dejar a mano sweaters, camperas y acolchados de plumas cuando los días son cálidos? O, por el contrario, ¿cuál es el objetivo de evitar guardar vestidos y soleros de verano si el invierno está llegando?

Aunque podés confiar en Buenos Aires Guarda para almacenar objetos y artículos de tu hogar o de tu oficina, si querés que la ropa que almacenás en tu casa no se arruine, te recomendamos que sigas los siguientes consejos.

Qué hacer antes de guardar las prendas

Para que se conserven intactas por largos periodos de tiempo, es preciso preparar cada una de las prendas antes de almacenarlas.

En principio se debe lavar la ropa, inclusive aquella que a simple vista parezca no tener ninguna mancha o suciedad. El objetivo es eliminar restos de desodorante, perfume o sudor, que aunque son invisibles, percuden los tejidos. Si no se retiran, con el tiempo se tornan resistentes y muy difíciles de quitar.

Si vas a guardar ropa blanca, evitá plancharla porque este procedimiento puede hacer que las telas adquieran tonos amarillentos y contribuir a l fijación de manchas preexistentes.

Qué recipiente elegir

¿Ya lavaste y secaste la ropa que vas a guardar? Entonces es hora de escoger un método de guardado adecuado para que las prendas se conserven en buenas condiciones.

Una buena opción son las cajas de cartón, porque si son colocadas en ambientes secos,  evitan el pasaje de la humedad. No te olvides de poner la ropa más pesada y grande debajo y la más liviana encima para que no se desfonden.

Otra posibilidad es guardar las prendas en cajas de plástico. Además de prácticas, son ideales para los cuartos que no están bien aislados, ya que son más herméticas que las de cartón. Es recomendable que las uses por períodos cortos de tiempo, ya que dentro de ellas la ropa no transpira.

Por último, si lo que necesitás es reducir el volumen de las prendas, podés almacenarlas al vacío en bolsas de lino o algodón. Evitá usar las que son de plástico, porque este material no permite la transpiración habitual de las telas, favoreciendo la aparición de moho.

En qué lugar guardar las prendas

La elección va a depender de la cantidad de ropa que necesites guardar y del tiempo que estarán almacenadas.

Si son pocos recipientes, podés colocarlos debajo de tu cama o en la parte superior del guardarropa. Claro que si tu casa es grande, la mejor opción es ponerlos en el altillo o sótano de tu hogar, siempre y cuando sean ambientes aislados de la humedad, el polvo y los insectos.

No obstante, la mejor opción es rentar un espacio en un centro especializado de almacenaje. Existen varias empresas de alquiler de guardamuebles en Capital Federal y alrededores, con el servicio de guardado de prendas de vestir y zapatos.